Love me fast

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'Everlasting' de Noemí Iglesias.

Del 29 de enero al 28 de abril, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presentó la exposición ‘Love Me Fast’, de Noemí Iglesias (Langreo, 1987), séptima entrega del programa Kora, concebido desde una perspectiva de género. Un total de 25 piezas −sobre soportes diversos− dialogan con 10 cuadros de las colecciones del museo.

Noemí ha contribuido a revitalizar la cerámica y, sobre todo, la porcelana, cuestionando así lo que hasta ahora se ha considerado arte y/o artesanía en la historia del arte y en el arte contemporáneo. Tanto la tenacidad que exige el aprendizaje de sus procesos –adquirido en sus numerosas residencias en Grecia, Reino Unido, China, Corea, Taiwán…− como su maestría en la ejecución son su antídoto frente al fast love o amor rápido.

A partir de sus vivencias amorosas, que intercaló entre sus largos periodos de aislamiento idiomático y cultural, Noemí ha restañado sus heridas personales con dos remedios infalibles: el oficio y el sarcasmo. Con el auxilio de la cerámica, ‘Love Me Fast’ apela al amor romántico en un tiempo de redes sociales, de felicidad consumista y de relaciones tóxicas que a menudo generan.

Con sus procedimientos escultóricos, técnicas tradicionales o performances, Noemí da cuenta de la mercantilización actual del enamoramiento, de cómo se viven hoy los procesos emocionales y las experiencias sentimentales, y hasta qué punto ciertas industrias ‘fabrican’ con éxito estrategias comerciales y productos icónicos que reemplazan a las utopías románticas.

La exposición comienza con ‘Last Time Lover: una nota adjunta’ −’encargo’ de Noemí ‘a un software de inteligencia artificial− a la emblemática Habitación de hotel, de Edward Hopper, y que presuntamente lee su protagonista: una alusión a las relaciones a través de apps y cada vez más lejos del amor romántico. Tras este preámbulo confronta ‘El rapto de Europa’, de Simon Vouet (1640), y dos versiones rococó de El columpio, de Fragonard (1750) y de Lancret (1735), con sus buqués y ‘El mito de Europa’ (2023): una guirnalda de flores azules y pétalos amarillos de porcelana, que remite a la enseña europea.

En otra sala, el ‘Jardin d’amour’, de James Ensor (1925), y ‘El apuro’, de Francis Picabia (1914), dialogan con sus flores de porcelana de ‘Love Profusion’; y ‘La casa entre las rosas’, de Claude Monet (1925), con ‘Bulk Love’, una ilustración sobre azulejo. En un tercer espacio, Noemí contrapone sus coches de ‘Everlasting’ (2019), entre otras propuestas, con dos imágenes pop art de la colección: ‘Vidrio ahumado’, de James Rosenquist (1962); y ‘Desnudo nº 1’, de Tom Wesselman (1970). La última sala acoge el gran colofón: la instalación ‘Quarantine’, la porcelana ‘Isolation’ (2019) y dos vídeos con sus visiones del amor tóxico, desde la más dañina a la más irónica.

El 14 de febrero se celebraba San Valentín y Noemi Iglesias y la comisaria de su exposición en el museo, Rocío de la Villa, mantuvieron una conversación en torno al amor romántico a través de la historia y cómo se vive en la actualidad con las redes sociales. El vídeo de este encuentro se puede ver aquí.